En Casa I:
Estos nativos tienen una sexualidad y un comportamiento muy variado. Van cambiando con los años de acuerdo al ambiente en el que se van desarrollando de acuerdo al ambiente en el que se van desarrollando. Tienen etapas en las que se sienten poderosamente atraídos por el sexo y otros en los que se encuentran totalmente castos sin saber porqué. Por causa de Leo, que se encuentra con el Sol Negro, tiene todos sus instintos esperando estallar. Como nos encontramos en la Casa séptima estos nativos suelen casarse sin haber tenido ninguna aventura, pero poco después ante una pequeña testación hombres y mujeres comienzan su camino hacia el adulterio para recuperar de aluna manera el tiempo perdido.
En Casa II:
Cuando estos nativos piensan que el sexo es lo que les permiten relacionarse, por eso se entregan a él con rapidez. Las mujeres se lanzaran a una especie de prostitución y los hombres buscaran mujeres que los ayuden a superar sus problemas sin importarles la edad ni la clase de éstas. El Sol Negro, en la Casa octava, en Leo, origina seres tímidos que se van convirtiendo en personas que lo exigen todo. Actúan con frialdad y mucho interés, queriendo sacar ventaja de todas las aventuras, lo que les ocasiona constantes rupturas. Cuando encuentran a aquella persona que los escucha vuelven a comenzar.
En Casa III:
La inteligencia juega acá un papel muy importante, aparecen los charlatanes que consiguen efectivizar sus conquistas. El poder del Sol Negro, en la Casa Novena, en Leo, hace que estos nativos desarrollen su sexualidad sin ningún prejuicio. Los hombres tendrán muchas amantes y las mujeres se relacionarán sin problema con muchos hombres a la vez. Les encanta encontrarse en las reuniones con hombres y mujeres con los cuales a tenido intimidad y gozan con saber que todos ignoran esta situación. Una mujer es capaz de invitar a su casa, a una cena con su esposo al compañero de trabajo con el que mantiene relaciones sexuales.
En Casa IV:
Estos nativos intentan desde muy jóvenes meterse en el comportamiento de los adultos. Aparecen los vicios sexuales, por lo que se encuentran espiando a los padres en el cuarto, o bañando en forma maliciosa a su hermanita. El Sol Negro en la Casa segunda en Leo, les otorga seguridad y les permite triunfar con las armas que la naturaleza les ha dado. Tienen su ascendente en Escorpio y son capaces de cualquier cosa por placer o solo para satisfacer su curiosidad. Esta sexualidad puede ser hereditaria y muy a menudo son los padres los que lo llevan por este camino.
En Casa V:
Son nativos libertinos, aman lo bello, el amor y la buena comida. Son refinados y audaces. Tanto el acto sexual como las relaciones de pareja tienen para ellos, valor estético; no podrían elegir a alguien que no responda a esos ideales de belleza. El Sol Negro se encuentra en Leo en la Casa undécima. Estos nativos desean siempre relacionarse con amigos con una situación social superior, con cierta popularidad o renombre, pero cuando pertenecen a clases sociales bajas no pueden acceder a estos círculos, lo que los convierte en eternos enamorados de cosas inaccesibles. El plano psíquico y moral queda marcado por la decepción.
En Casa VI:
Estos nativos son intransigentes, irascibles y sufren durante toda su vida por no desarrollarse plenamente. A pesar que la vida no les niega goces sanos, son envidiosos, de un humor oscuro y no saben aprovechar las buenas oportunidades en el terreno de lo sexual. Como viven insatisfechos, son agresivos y celosos. Su mayor problema es que son mentirosos, y creen sus propias mentiras. Una mujer dirá que pudo ser princesa pero no quiso, un hombre dirá que pudo elevarse económicamente pero que no quiso comprometer a nadie. El Sol Negro en Leo se encuentra en la Casa séptima. Como estos nativos tienen poco carácter, suelen derretirse ante personas superiores a ellas y generalmente son rechazados sin saber claramente porqué. Ante una mala dirección de cualquier carta astral, se pueden encontrar con poderosos enemigos, no podrán mejorar su carácter ni ampliar su sexualidad.
En Casa VII:
Si estos nativos no encuentran la belleza, buscaran la inteligencia o la sabiduría. Si no la hayan, pronto se descubrirán decepcionados con la persona que eligieron. El Sol Negro se encuentra en la Casa primera con su ascendente en leo, lo que complica las cosas. Como tiene un concepto de matrimonio libre, no les molesta desarrollar la pluralidad, por lo que encontramos a hombres y mujeres que entregan a sus parejas en los brazos de otros con tal de conseguir algún beneficio. Al llegar a estas situaciones, a veces, se ven envueltos en problemas jurídicos, ya que no todos aceptan sus condiciones.
En Casa VIII:
Lilith actúa sobre la economía de las parejas de estos nativos. Acá hombres y mujeres suelen ser explotados en todos los terrenos. Generalmente son dóciles, hacen todo lo que se les pide, son empujados a trabajo impuesto. Hasta que se dan cuenta, pero demasiado tarde. El Sol Negro en la Casa Séptima en Leo, les ofrece oportunidades de éxito si permanecen solteros. Con un ascendente en cáncer, hombres y mujeres viven ciegos por el amor y la ensoñación. Cuando un mal aspecto enviado a Lilith y al sol negro en una carta femenina o en una masculina no harán mas que escarbar en el vació, esto lo único que hará es enriquecer a sus parejas.
En Casa IX:
Estos nativos son grandes enamorados. Aman con el corazón, con el espíritu pero sobre todo con los sentidos. Necesitan que su sexualidad se desarrolle por lo que harán cualquier cosa para conseguirlo. Esta situación se vera perjudicada porque son inconstantes en el amor e infieles, lo que les hace perder grandes oportunidades en la vida. Desde muy jóvenes se sienten decepcionados. Esto permanece por mucho tiempo, y les ocasiona la perdida de todo lo que obtuvieron, siendo solo ellos los únicos responsables. El Sol Negro en Leo en la Casa Tercera, durante toda su juventud, los hace narcisistas y muy seguros de su encanto. Son seres inteligentes y no se resisten a las tentaciones por lo que en cada situación quieren ver el resultado de sus atractivos. Sus parejas suelen perdonarlos, pero llegan a cansarse.
En Casa X:
Son muy trabajadores, lo que les permiten triunfar en la vida. Pero cuando esto lo llevan al plano del amor, se convierte en un defecto. Viven preocupados por el esfuerzo que deben hacer; actúan con el corazón y con mucho empeño, pero demasiado rápido. Reciben el cumplido de sus jefes en el trabajo, pero no ocurre lo mismo en la vida en pareja. Cuando llevan a su pareja a la cama hacen todo lo necesario para sentirse libres de espíritu. En el caso de la mujer, buscan favores de sus maridos en los lugares más insólitos sintiendo una necesidad imperiosa de no querer perder tiempo ni consultar a su compañero. Luego vuelven a sus actividades como si nada hubiese pasado. Esto se debe al Sol Negro en Leo en la Casa Cuarta. Los nativos han aprendido que solo con el trabajo pueden tener éxito. Así la vida amorosa se convierte en un trabajo más, regido por el deseo, lo que no los hace felices ni a ellos mismos ni a las otras personas.
En Casa XI:
Estos nativos tienen muchos amigos. Ignoran los prejuicios, el pudor y la fidelidad. Son el símbolo mismo de los amores modernos, en el cada uno vive en forma independiente sin llegar a conocer al otro. Este modo de vida los debilita. El empeño por conseguir su destino los hace perder de los mejores años de su vida. A la mujer le encanta escuchar lo que su marido ha hecho con su secretaria. y contar lo de ella con un vecino, por lo que deben unirse con personas que compartan sus ideas, cosa que les resulta muy difícil de conseguir. Por sus cualidades libertinas, el Sol Negro en la Casa Quinta en Leo, los ayuda a meterse en ambientes muy cerrados y mantener en ellos relaciones muy útiles.
En Casa XII:
Los nativos son débiles y muy sensibles. No se dan cuenta cuando se los engaña o son los últimos en enterarse, por lo que su sexualidad no se les cuestiona. En el plano sentimental son totalmente manejables, porque no rechazan ninguna cosa cuando aman. Lo que su pareja les pide, es una orden para ellos. Aceptan todo menos el engaño. El Sol Negro en la Casa Sexta en Leo, es el que origina el mal. Estos nativos no poseen orgullo, por lo cual, son vulnerables. Como consideran que han hecho todo lo posible para conservar a su pareja, se derrumban cuando se sienten engañados. Primero se ponen tristes, luego entran en una melancolía que los lleva a una depresión nerviosa. Ven como su felicidad, se destruye en pocos segundos.