sábado, 23 de abril de 2011

La luna negra en sagitario

En Casa I:
En esta casa los nativos que encuentran la armonía sexual en la alcoba tienen grandes posibilidades de permanecer en el hogar. No se divorcian fácilmente, y aunque hayan disfrutado plenamente su vida anterior, no significa que desaprovechen la oportunidad que se les presente aún estando casados. Acá el Sol Negro, en la Casa Séptima, en Géminis, viene para alterar la falsa tranquilidad. Ocurre que estos hombres y mujeres a pesar de tener sus aventuras fuera del matrimonio, tienen tanto sentido de pertenencia, que si son engañados, sus celos no les permite perdonar fácilmente al otro. Este espíritu de propiedad mal llamado amor trae numerosas desilusiones en el matrimonio y horribles escenas causadas por algún aspecto negativo en la dirección sobre el Sol Negro.

En Casa II:
Estos nativos tienen mucho talento en la cama por lo cual se les suele perdonar todas sus locuras. Si bien las mujeres suelen ser más sensibles a esta posición, los hombres si tienen a Venus junto con Lilith, se convierten en temibles y sobornadores, pueden permanecer insensibles ante las lágrimas de una mujer, pero ellos mismos pueden derramarlas sin ningún problema. Una mujer es afortunada con Lilith en esta posición, puede llegar lejos sin tener que utilizar sus encantos y buscará amantes si no consigue satisfacer sus sentidos, pues su sexualidad es muy importante. Se comienza a gestar un drama con el Sol Negro, en Géminis, en la Casa Octava, hasta que transiten Marte o Saturno haciendo un mal aspecto. Generalmente Marte dirige a su Ascendente Escorpio y Júpiter su Lilith, esto forjará el suicidio de la pareja engañada. Estos nativos entonces sentirán la amargura de sus penas.

En Casa III:
Estos nativos aman, sobre todo la belleza física, una mujer no se puede resistir ante un apuesto hombre, como un hombre no se contiene ante una mujer hermosa, aunque esto no les otorgue la felicidad completa. Son inconstantes, pero sin maldad, porque no se dan cuenta que hacen sufrir a los demás. Como no les gustan los reproches usan su inteligencia para que nadie se de cuenta de sus aventuras. Si el Sol Negro, que está en la Casa Novena, en Géminis, recibe una mala influencia provocará que la verdad salga a la luz. Entonces estos nativos se marcharán muy lejos, ya que no soportan ni los gritos, ni el escándalo, aunque la culpa sea suya.

En Casa IV:
Estos nativos reciben la enseñanza de sus padres. Así encontramos al muchacho que durante la adolescencia es dócil y sumiso y mantiene un alto concepto del matrimonio, aunque eso no impida que tenga algunas discretas aventuras a veces acompañados por su propio padre. La mujer pretenderá llegar virgen al matrimonio aunque tendrá también sus encuentros de manera oculta para mantener su imagen. Luego del matrimonio tendrán un comportamiento totalmente distinto, no podrán evitar tener amantes, aunque de forma restringida y silenciosa y además sacarán provecho económico y sexual. Esta tranquilidad puede ser alterada por el Sol Negro, en la Casa Décima, en Géminis. Suelen mantener relaciones sexuales en su trabajo, pero todo pasará inadvertido hasta que en Lilith y el Sol Negro exista una mala posición, es entonces cuando todo se descubrirá, y ellos realizarán todo tipo de acciones y mentiras para conservar sus apariencias.

En Casa V:
Estos nativos están muy seguros de sí mismos y suelen lastimar a los demás. Los hombres necesitan demostrar su hombría, por eso suelen tener hijos antes de matrimonio y después de él generalmente tienen una familia paralela. En el caso de las mujeres deberán contar con una buena educación sexual por parte de los padres, donde las pastillas anticonceptivas deben ser fundamentales desde la adolescencia. En estas personas la naturaleza los incentiva al amor y durante las vacaciones aflora el sexo. La presencia de muchas amistades de ambos sexos esta dada por el Sol Negro, en la Casa Segunda, en Géminis, esto los hace participar de reuniones donde no falta el pluralismo y hasta a veces, si hay malas direcciones aparece el homosexualismo pero no definitivo, porque siempre vuelven al sexo opuesto.

En Casa VI:
Encontramos acá nativos ansiosos, padecen un alto grado de nerviosismo principalmente durante la adolescencia, donde se entregan plenamente a sus amoríos y no soportan la ruptura. A medida que van creciendo van soportando con más firmeza los golpes psicológicos. Durante toda su vida estos nativos tienen un deficiente sistema nervioso en el plano sexual, lo que le ocasiona numerosos problemas en el matrimonio. Se transforman en celosos, desconfiados y posesivos, por el Sol Negro, en la Casa Duodécima, en Géminis. La mala dirección de Marte los hace violentos, y una mala dirección de Saturno los puede hacer envejecer de forma prematura ante una desilusión y hasta puede provocar un final dramático si su carta es mala.

En Casa VII:
Estos nativos son sinceros, pero también cometen adulterio. Si bien lo hacen inconcientemente, no pueden dejar de tentarse con las aventuras, aún estando casados y muy unidos a su pareja. Estos hombres son capaces de llevar a su amante a vivir bajo el mismo techo de su esposa con la ilusión que ambas mujeres lleguen a un entendimiento. Las cosas son empeoradas por el Sol Negro, en la Casa Duodécima, en Géminis. Acá la mujer se acuesta con el mejor amigo de su esposo y luego de confesarlo pretende que su marido entienda la relación y la acepte, si esto ocurre romperá inmediatamente con su amante y adorará a su marido. Pero luego volverá a empezar.

En Casa VIII:
En esta Casa nos encontramos con nativos materialistas y sensuales, lo que los hace desprejuiciados y despreocupados, comienzan a tener aventuras acá y allá, La sexualidad para ellos es un placer egoísta, una necesidad, se convierten en infieles, inconstante y poco legales frente a su pareja. Como las relaciones sexuales pasan a ser la parte más importante de sus vidas, los chicos se convierten en cazadores de muchachas, y éstas, en mujeres de fácil adquisición. Pero acá llega el Sol Negro, en la Casa Segunda, en Géminis, para desequilibrar la economía. Tanto hombres como mujeres cuando se les mete alguien en su piel son capaces de cualquier sacrificio y así llegar a arruinarse.

En Casa IX:
Estos nativos son capaces de realizar cualquier cosa por amor, hasta emigrar si la persona a la que aman no puede permanecer con ellos. Encontramos también a los nativos que se van al exterior siguiendo un trabajo. A la mujer siguiendo a su marido, Estos nativos tienen a Sol Negro, en la Casa Tercera, (la de la inteligencia), en Géminis. Suelen tener a Marte sobre su Ascendente y Mercurio en Géminis. Aparece en ellos una necesidad muy grande de marcharse a los lugares más lejanos, sin ningún motivo en particular, mas que la aventura. Pasados los años sentirán nostalgia por su país de origen, pero cuando decidan regresar no permanecerán en este último por mucho tiempo. Con respecto al sexo siguen en constante movimiento pero sin madurar, se llevarán en cada viaje una mujer u hombre de distintas nacionalidades.

En Casa X:
Estos individuos son inestables en el amor, no se privan de aventuras solamente por placer. La sensualidad juega un papel importante en la sociedad por eso encontramos a la secretaria que se acuesta con su jefe, conoce todos sus secretos y aún así manteniendo una posición muy digna. El hombre que se acuesta con su secretaria, a la que no pueden despedir porque conoce todos sus secretos y temen al escándalo. En la juventud esta posición esta mas influenciada, a medida que pasan los años, pareciera que todo ocurre como en un gran teatro. Ante los demás permanecen decentes e intachables, hasta que el Sol Negro, en la Casa Cuarta, en Géminis los ponga en evidencia. Así la familia será la primera en sorprenderse, luego los amigos, para algunos serán considerados como lobos entre las ovejas, otros lo consideran víctima de la misma sociedad. Generalmente permanecen solteros, pero si se casan tendrán doble vida.

En Casa XI:
Estos nativos se dejan llevar por las aventuras más increíbles, son también vulnerables y sensibles, porque tienen una sensualidad muy ardiente. Cuenta con la suerte de su parte por lo que participan de todo tipo de aventuras sin correr riesgos, salvo en su reputación ya que sus amigos saben de su comportamiento, y eso los perjudica a la hora de querer casarse. Se pede decir que son elegidos por sus cualidades sexuales. Con el Sol Negro, en la Casa Quinta en Géminis, les aparece un gusto por el juego. Se pueden entregar a los peores libertinajes para desarrollar sus fantasmas más irreales. Suelen ser para algunas personas amantes formidables, pero nada más que eso.

En Casa XII:
Estos nativos se encuentran en la peor posición de Lilith, son muy afectuosos pero están inclinados a la sociedad. Cuando logran encontrar a la persona ideal, esta felicidad no dura mucho, llega a la desilusión y a la ruptura. Como están convencidos de que dieron lo mejor de si mismos, decepcionados y engañados, terminan por casarse con el primero que se les cruza. Pero este casamiento fracasara. El Sol Negro en la Casa Sexta, en Géminis, le determina la enfermedad moral por eso nos encontramos con la mujer que se convierte en prostituta y termina por suicidarse y a hombres que se convierten en homosexuales, o vengándose de las demás mujeres.